Marta nació en Atalaya, partido de Magdalena de la provincia de Buenos Aires. Desde pequeña vivió en la ciudad de La Plata, donde su familia se había radicado. Allí cursó sus estudios primarios y secundarios, se recibió de maestra y a los 20 años se casó con Domingo Roque Alconada Aramburú. Tuvo cinco hijos: Domingo Roque, María Marta, Juan José, Federico Francisco y María Florencia. Conocida simplemente como Marta Alconada , sufrió la desaparición de su hijo mayor Domingo Roque, secuestrado el 22 de diciembre de 1976 en el marco de un procedimiento de gran despliegue de Fuerzas Conjuntas del Ejército y la Policía en el domicilio ubicado en calle 32 N° 390 de La Plata. Quedó acreditado en el marco del Juicio Circuito Camps que permaneció detenido ilegalmente en la Brigada de Investigaciones de La Plata, en la Comisaría 5ta La Plata, la Guardia de infantería en 1 y 60 y La Cacha. Domingo era militante Montonero y fue responsable de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata, a la que había ingresado en 1970. Al momento de su secuestro sólo le faltaban cinco materias para graduarse. Trabajaba en el Juzgado en lo Penal N° 2 de la ciudad de La Plata. Domingo permanece desaparecido.
A partir de su secuestro de Domingo, Marta comenzó una lucha junto a su esposo y sus hijos. Fue una de las primeras integrantes de las Madres de Plaza de Mayo, asistió a las rondas de los jueves desde el comienzo y sufrió la cárcel en su misión.
Marta Alconada fue quien durante el mundial de fútbol de 1978 clamó frente a las cámaras de un periodista holandés que las Madres querían saber “algo de sus hijos, si tienen hambre, si tienen frío, si están enfermos, donde están”. En imágenes que recorrieron el mundo entero pidió a la prensa extranjera: “por favor hagan algo, por favor díganlo”. En una famosa imagen de archivo, Marta Moreira de Alconada Aramburú le dijo al periodista: “Ayúdennos, ustedes son nuestra última esperanza”.
Cuando el Papa Juan Pablo II visitó Brasil, viajó hasta allí para entrevistarse con él y pedirle ayuda en la búsqueda de los desaparecidos. Emprendió tareas de ayuda benéficas en los hospitales y en la obra del padre Carlos Cajade.
Gustavo Ogando nació en La Plata. Creció en una familia de clase media conformada por su padre, Ruben Tomás Ogando, docente y profesor de dibujo en diferentes escuelas; su madre, Noemí Gibello, también docente y profesora de dibujo de varias escuelas; y su hermana Liliana, dos años mas chica que él. Los estudios tanto primarios como secundarios fueron en colegios del Estado. La escuela primaria la cursó en la Escuela Anexa y la secundaria en el Colegio Nacional de la ciudad de La Plata. Deportista, jugó muchos años al voley en el club Gimnasia de La Plata y le gustaba mucho jugar al fútbol. De chico siempre fue muy protector, solidario, compañero y muy buen amigo. Siempre involucrado en solucionar los problemas de los demás para que pudieran estar mejor, en la salud, sentimientos y económicamente. Eso se fue profundizando cada vez más con las diferentes situaciones sociales vividas en esa época. Las experiencias durante los viajes que realizó lo impulsaron a querer involucrarse en política en forma directa. Comenzó entonces su militancia más activa cuando terminó el secundario e ingresó a la Facultad de Medicina en la ciudad de La Plata en el año 1973. Cursó medicina hasta tercer año mientras militaba en el PRT -ERP (Partido Revolucionario del Pueblo). En marzo de 1976 se casó con María Victoria Navajas Jauregui, quien fue su novia desde los 17 años. Ella también estudiaba Medicina y militaba en la misma agrupación. En junio de 1976 allanaron el departamento donde vivían en La Plata sin ser encontrados. Ante los hechos se fueron de la ciudad. Los encuentros con la familia se lograban a partir de llamados, generando citas por Buenos Aires, sin que la familia supiera dónde vivían realmente. En mayo de 1977, su madre tenía que encontrarse con ellos y no aparecieron. La familia esperó recibir alguna noticia sin suerte. Es a partir de ese momento que empezaron su búsqueda. Realizaron varias presentaciones de Hábeas corpus, siempre rechazados. Desde entonces la madre de Gustavo comenzó a reunirse con otras madres que estaban viviendo la misma situación y acudió a varias reuniones, integrada a Madres de Plaza de Mayo. En ese tiempo la familia realizó varios trámites esperando siempre que alguien les diera alguna noticia. En diciembre de 1978, a partir del cruce de datos que Gustavo había comentado sobre donde vivía, y mostrando la foto de ambos, Noemí y Liliana lograron identificar su departamento ubicado en Lomas de Zamora. Algunos vecinos les contaron que habían ido a buscarlos fuerzas conjuntas y que hubo muchos gases y tiros. Segúne estos testimonios, a María Victoria la sacaron del lugar herida y a Gustavo, muerto. Nadie notificó a la familia y tampoco lograron recuperar su cuerpo. Por personas que estuvieron detenidas-desaparecidas en el CCDyE "La Cacha", supieron que María Victoria estuvo allí en septiembre de 1977. Después no tuvieron más noticias. Su madre siguió reclamando por Gustavo, yendo a diferentes presentaciones y a la Plaza hasta que falleció en febrero de 2021.
En 1982, Guillermo era un un joven estudiante de la Facultad de Bellas Artes. El 19 de noviembre de 1982, se encontraba en el acto con motivo del Centenario de la Ciudad de La Plata al que asistió el dictador Reynaldo Bignone, y fotografió, sin saber quiénes eran esas mujeres, a las Madres de Plaza de Mayo en el instante que transformaron un acto oficial del gobierno militar en una denuncia contra las violaciones a los Derechos Humanos.
Después de la Declaración de la Independencia, el fracaso por establecer un poder central generó en 1820 el esfuerzo de las provincias por afirmarse como Estados autónomos. La autonomía de hecho se tradujo en autonomía de derecho, de provincias que ya no se correspondían con las amplias jurisdicciones determinadas por la Ordenanza de Intendentes de la administración borbónica, y emergían como sujetos políticos con epicentro en sus cabildos cabecera.
Entre las autoridades radicadas en Indias, el Cabildo adquirió a través de la costumbre, una relevancia superior a la que tenía en España. En el espacio que luego sería el territorio provincial funcionaban dos Cabildos, el Cabildo de Buenos Aires y el Cabildo de Luján. Después de 1810, siguió rigiendo la vida urbana a través de sus ordenanzas, conservó sus funciones de justicia y se convirtió en el núcleo constitutivo de las nuevas entidades políticas, siendo importante para la campaña como instancia de apelación de las causas atendidas por los alcaldes de hermandad.
En la medida que las provincias se erigieron en entidades autónomas, para legitimar su poder debían establecer la división de poderes, lo que fue realizado con distintos matices y solidez jurídica. El objetivo era monopolizar el poder público, participando de una idea imperativa del derecho que reservaba la producción de las leyes a legislaturas unicamerales, encargadas de nombrar al Poder Ejecutivo, que tenía capacidad normativa. La construcción de los poderes ejecutivo y legislativo fue pasando por diversas instancias buscando lograr un equilibrio de poder; para lo cual era indispensable establecer atribuciones y límites de quienes dictaban las leyes, las ejecutaban y las aplicaban. Al no establecer estas pautas en un texto constitucional, cada cuestión debía ser cuidadosamente legislada para lograr la institucionalización del poder, lo que llevó a que la Sala de Representantes ocupara un lugar central cimentado en la pública deliberación donde se negociaban las decisiones políticas tomadas por el Gobierno.
Este proceso comenzó en Buenos Aires el 11 de febrero de 1820, cuando el Cabildo asumió el mando de la ciudad, su territorio rural convocó al vecindario a Cabildo abierto y se formó el 16 del mismo mes la Honorable Junta de Representantes, que al día siguiente designó gobernador a Manuel de Sarratea. La construcción de un Estado autónomo republicano requería de los tres poderes de cuya constitución, deslinde y equilibrio dependía la libertad civil e implicaba el enfrentamiento de la Junta de Representantes y el Gobernador con el Cabildo, generado por las múltiples facciones en pugna y orientado a controlar el poder provincial.
En este proceso, el Cabildo debía ser suprimido no solamente por la superposición de jurisdicciones, sino también porque su sustancia histórica lo hacía incompatible con un régimen representativo con equilibrio de poderes. Ese era el objetivo de la ley promulgada el 24 de diciembre de 1821, que, redactada para eliminar los cabildos, fue el fundamento institucional del primer ensayo de organización judicial como parte del embrionario Poder Judicial de un Estado en construcción, definiendo la participación de jueces legos y letrados en la administración de Justicia. (...) La ley finalmente acordada tenía doce artículos. El 1° suprimía los cabildos hasta que la representación creyera oportuno establecer la ley general de Municipalidades. Del artículo 2° al 9° se organizaba la nueva administración de justicia y del 10° al 12° la policía. La justicia ordinaria sería administrada por cinco jueces letrados de primera instancia, dos en la capital y tres en la campaña, con una dotación diferenciada. Las atribuciones, hasta la sanción de los códigos, serían las de los alcaldes ordinarios.
Hasta que se contara con un padrón y un plano topográfico, la jurisdicción de cada juez del territorio rural sería determinada por el Gobierno, que resolvió por decretos de 1822 dividirlo con los cursos de agua en primer departamento con sede en San Vicente (Chascomús), segundo en la Villa de Luján y tercero en San Nicolás (Arrecifes). Completaba la estructura judicial el Defensor de Pobres y Menores y el Procurador General, ambos letrados. En la ciudad los jueces se establecían por parroquia y en la campaña según considerara el gobierno. Sus atribuciones, hasta la sanción de los Códigos, eran juzgar en las demandas que las leyes y práctica vigente declarara verbales; arbitrar en las diferencias y en la campaña las de los alcaldes de hermandad. Los juzgados de campaña tuvieron corta vida y la justicia de primera instancia quedó solo en Buenos Aires con dos jueces civiles y dos criminales para atender toda la provincia. Ante la imprecisión sobre las antiguas atribuciones de los alcaldes de hermandad, que pasaban al nuevo juez local, y cuáles al comisario, la policía tuvo una vida azarosa hasta que, en 1831, el juez de paz asumió las funciones policiales y el 17 de febrero el Gobierno acordó que los jueces de paz cobraran el salario de los comisarios. Esta situación se mantuvo hasta la creación de la Policía de la Provincia en 1880, pero con la paulatina creación de comisarías en puntos de frontera.
Ante la falta de una organización municipal los jueces de paz acumularon numerosas y diversas funciones de gobierno y policiales. A esto se sumaba la estrecha relación entre el nombramiento de un juez de paz, el avance de la frontera y la conformación del mapa judicial, pues era una decisión que seguía estando ligada, como había ocurrido con los alcaldes de hermandad, a la configuración administrativa y política del territorio de un partido, aún sin tener el juez un pueblo en el cual establecer el juzgado.
En estos años, la persistencia de normas y procedimientos judiciales no invalidan las formulaciones novedosas que generaron cambios en la cultura jurídica en un largo proceso, que, iniciado en 1820, tuvo una primera etapa marcada por un breve ensayo de instalar jueces legos y jueces letrados en todo el espacio poblado.
En 1826 Buenos Aires fue declarada capital del poder nacional recientemente creado, medida que diezmó el poder económico de la provincia y suprimió las instituciones organizadas en 1821 y la Sala de Representantes. Después del fracaso de este proyecto se buscó la reorganización de la provincia, pero sobre la base político-jurídica que Rivadavia había dejado.
El intento descentralizador de la administración de justicia quedó latente y se concretó en 1853. A partir de allí la preocupación sobre la administración de justicia giró en torno a la organización y atribuciones jurisdiccionales y de gobierno del más alto tribunal, la descentralización judicial, la formación técnica de los magistrados, la fundamentación legal de las sentencias y la codificación.
Buenos Aires no juró la Constitución Nacional hasta 1860, pero sancionó su propia Constitución en 1854, en la que declaraba que el Poder Judicial, encabezado por el Superior Tribunal de Justicia, sería independiente de todo otro en el ejercicio de sus funciones. La Constitución de 1873 le otorgó al Poder Judicial una nueva organización que hundía sus raíces en el pasado institucional a la vez que creaba la Suprema Corte de Justicia, instalada en 1875. En 1884 las autoridades provinciales debieron trasladarse a la nueva capital, la ciudad de La Plata; y en 1886 la Suprema Corte se instaló definitivamente en la Casa de Justicia.
En la actualidad, la Suprema Corte de Justicia está integrada por:
Soria, Daniel Fernando - Presidente
Kogan, Hilda - Vicepresidenta
Torres, Sergio gabriel - Ministro
Conte Grand, Julio Marcelo, - Procurador General
Fue la primera policía provincial de la República Argentina. En 1820, durante la gobernación del general Martín Rodríguez y por influencia de su ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores Bernardino Rivadavia, se modificaron los regímenes imperantes desde la época de la fundación. Con la supresión de los Cabildos se creaba la Justicia de Primera Instancia, los Jueces de Paz, y el empleo de Jefe de Policía y de comisarios para todo el territorio bonaerense. Con la designación de don Joaquín de Achaval para ocupar la flamante jefatura, Rivadavia creaba la Primera Policía de Seguridad del Estado en las Provincias Unidas del Río de la Plata. Sus reglamentos y estructuras orgánicas sirvieron en diversas ocasiones de modelo para la concreción de fuerzas policiales en otros países. Sus filas fueron integradas por hombres de la guerra, de las artes, de las ciencias, en el de la jurisprudencia y la investigación.
En la década de 1880, Argentina necesitaba consolidarse como nación. La provincia cedió su capital, la ciudad de Buenos Aires, para asiento de las autoridades federales. Y junto con el territorio, también entregaron los organismos administrativos, entre ellos las dependencias y personal policial que figuraban en el territorio cedido, conformándose además la Policía de la Capital. El viejo edificio aledaño al Cabildo, que desde los tiempos de Rivadavia había sido asiento del Departamento General de Policía, albergó por unos años más a los órganos conductivos de ambas policías: la de Ciudad de Buenos Aires recién creada y la de la Provincia ya existente. El viejo edificio aledaño al Cabildo, que desde los tiempos de Rivadavia había sido asiento del Departamento General de Policía, albergó por unos años más a los órganos conductivos de ambas policías: la de Ciudad de Buenos Aires recién creada y la de la Provincia ya existente. El 14 de enero de 1884, la sede central de la Policía de la Provincia se afincó en la ciudad de La Plata.
Allí, Juan Vucetich creó el Sistema Dactiloscópico Argentino adoptado por todo el mundo a propuesta de la Academia de Ciencias de París, luego que Vucetich recorriera el planeta comisionado por el gobierno y en representación de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Divulgó su obra en la mayoría de las capitales y fue creador de la primera cédula de identidad de Argentina, Chile, Uruguay, Brasil y otros países de Latinoamérica; creó y organizó la documentación de identidad en la república de China y su método fue copiado por la mayoría de las capitales europeas y asiáticas de esos tiempos. Creó el registro Provincial de la Personas; inspirador de la Ley de enrolamiento y régimen electoral; y pionero de una oficina internacional de policía, actual INTERPOL.
El tránsito de la institución por el siglo XX fue de crecimiento, adaptándose a los requerimientos cada vez mayores de la sociedad bonaerense, que proveía los medios para el desarrollo y modernización, a cambio de un servicio social y humano que iba más allá de la seguridad, como es el caso de las funciones de policía judicial. Durante un siglo la Policía de la Provincia tuvo a su cargo la instrucción de los sumarios judiciales bajo la supervisión de jueces que garantizaban la juridicidad.
Los Institutos de formación, como el Liceo Policial (en su momento, único en América), la Escuela de Cadetes Juan Vucetich y la Academia Superior fueron modelos de otras provincias y de países vecinos. Hoy, disuelta, la Escuela de Suboficiales y el Liceo Policial, permanece la Escuela Juan Vucetich.
Jefe de Policía: Villar, Javier Carlos. Comisario General (2023/12/11 - hasta la actualidad)
LS11 inició sus transmisiones el 18 de febrero de 1937 en la frecuencia 1310 kHz, unos meses antes que LRA Estación de Radiodifusión del Estado (la actual Radio Nacional Argentina), desde el Pasaje Dardo Rocha en La Plata.
La programación de entonces incluía programas humorísticos, radioteatros, relatos deportivos, informativos y recitales de música popular: tango, folklore y jazz.
Si bien se presentaba como el “primer broadcasting oficial de un estado argentino”, en referencia a la provincia de Buenos Aires, ya desde 1927 existía Radio Municipal, de la Ciudad de Buenos Aires.
Años más tarde pasaría a la actual frecuencia 1270 kHz y desde 1972 tiene su sede en el Palacio Achinelly, a una cuadra de la plaza Moreno.
El gobernador que la inauguró, Manuel Fresco, firmó un decreto para tomar juramento a la bandera a cientos de miles de estudiantes que lo escuchaban desde las plazas de la provincia. Durante años, con auditorios llenos, Radio Provincia produjo conciertos de destacados artistas populares como Atahualpa Yupanqui, Edmundo Rivero, Aníbal Troilo y el Chango Nieto. El archivo sonoro guarda las primeras transmisiones durante la última dictadura y el regreso a la democracia con el gobernador Antonio Cafiero, haciendo su propio programa.
En 1999 se incorporó una emisora de FM en la frecuencia 97.1 MHz2 y a mediados de 2002 comenzó a transmitir su señal vía satélite. Poco después, el 10 de abril de 2003, aparece su sitio web.
Entre 2007 y 2015, participaron de la programación figuras como Tom Lupo, Antonio Tarragó Ros, Lito Cruz y Nora Cárpena.
Bajo la gobernación de Axel Kicillof, la dirección está a cargo de Marcelo Figueras y la radio relanzó su programación, incluidos pódcast y una agencia de noticias.
Radio Provincia es la radio pública de la provincia de Buenos Aires. Tiene sus estudios centrales en La Plata y cuenta con otros alternativos en la Casa de la Provincia en la Ciudad de Buenos Aires1 y en la rambla de Mar del Plata.
Elvira es la hermana del atleta maratonista y poeta Miguel Benancio Sánchez, secuestrado en la madrugada del 8 de enero de 1978 en su casa en Villa España, Berazategui.
Integrante de una familia humilde de Bella Vista, un pueblo a 25 kilómetros al sur de San Miguel de Tucumán. Fue la única de los hermanos en terminar sus estudios y se recibió de docente. Partió de Tucumán a Buenos Aires en busca de un trabajo estable. Miguel siguió sus pasos, la llamaba mamita o petisa. Elvira cuidó de él hasta la fecha de su secuestro en que inició una infatigable búsqueda y se dedicó a recopilar toda la documentación sobre la carrera deportiva de Miguel y sobre la relativa a su desaparición. Se convirtió en una activista de derechos humanos, haciendo trascender la historia de Miguel internacionalmente.
En el año 2018 entrega toda la documentación recopilada a su sobrina Ángela Daniela Rossi, para que continuara con el legado de sostener a Miguel como bandera entre los 220 deportistas desaparecidos.
Elvira murió víctima de cáncer en diciembre del 2021 sin haber recuperado el cuerpo de su hermano.
Miguel Sánchez nació en el “Barrio de Las Moras” de Bella Vista, cabecera del Departamento Leales de la provincia de Tucumán. Era el más chico de 10 hermanos. A los 18 años decidió seguir los pasos de su hermana Elvira y se instaló junto a ella en una casa de la localidad de Villa España, Berazategui, donde militaba en una Unidad Básica y trabajaba en el Banco Provincia. Tras un fugaz paso por el fútbol en Gimnasia y Esgrima de La Plata, se dedicó al atletismo de maratón. Era corredor de fondo, federado por Independiente de Avellaneda. Compartía la pasión por el atletismo con su afición por la literatura. En 1976 comenzó a competir en importantes carreras de Argentina, Brasil y Uruguay hasta su desaparición forzada el 8 de enero de 1978, cuando es secuestrado de su casa por una patota de civil que vestía ropa deportiva. Tiempo después fue visto por última vez en el centro clandestino de detención, torturas y exterminio "El Vesubio" ubicado cerca de la Autopista Ricchieri. Su hermana Elvira se dedicó a buscarlo convirtiéndose en una activista de derechos humanos.
La historia de Miguel Sánchez impactó especialmente al periodista italiano Valerio Piccioni del periódico deportivo La Gazzetta dello Sport que publicó el libro La corsa de Miguel (La carrera de Miguel) y, el 9 de enero del 2000, organizó una carrera en su memoria que lleva el mismo nombre, los corredores llevaban en sus pechos el rostro de Miguel, y en la espalda su último poema “Para vos, atleta, que desprecias la guerra y ansías la paz”.
La iniciativa cruzó el Atlántico y se replicó en Argentina: en su pueblo natal tucumano, en su ciudad adoptiva Berazategui y también en la capital del país. En Buenos Aires desde 2012, el tramo de la calle Crisólogo Larralde que va de la Avenida Libertador hasta la avenida Lugones lleva su nombre: es el camino que conduce al CENARD, el Centro de Alto Rendimiento Deportivo donde los atletas entrenan sus sueños. La Carrera de Miguel recibió el Premio Konex en el año 2020: Deportes, Mención Especial.
Al momento de su desaparición Miguel tenía 25 años. Su cuerpo no fue encontrado.
El 10 de julio de 1937, en la provincia de Buenos Aires, se cambia la denominación de Inspección General de Prisiones -que databa de 1910- por la de Dirección General de Establecimientos Penales; el cambio de denominación no es sólo formal sino que apunta a una renovación total de estructuras: los establecimientos carcelarios dejan de tener dependencia directa del Poder Judicial, para lograr una ubicación en el ámbito del Poder Ejecutivo.
En lo que se denomina la etapa de reglamentación progresista, comienzan a sancionarse leyes y decretos tendientes a acentuar los principios que buscan la humanización del tratamiento e intentan la resocialización de los internos. Nace, así, en 1950, el Código de Ejecución Penal, por Ley N° 5619, orientación y guía de instrumentos legales nacionales y provinciales, y el Estatuto para el personal penitenciario.
En el año 1971 la Dirección de Establecimientos Penales pasa a denominarse Servicio Correccional, en 1978 es modificado por el de "Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires", hasta que, finalmente, el 22 de mayo de 1997, se establece que la institución se conocerá como "Servicio Penitenciario Bonaerense".
La Jefatura del Servicio Penitenciario se asienta en calle 6 entre 34 y 35, de la ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires. Funciona en esta sede desde 1969; hasta entonces se ubicaba en el segundo piso del Pasaje Dardo Rocha, frente a Plaza San Martín.
Por Ley 13.189/2004 se declara la emergencia penitenciaria y en el año 2005 se elaboró una nueva Estructura Orgánica Funcional del SPB, y entra en vigencia la posibilidad de declarar prescindibles a los agentes penitenciarios.
Autoridades actuales:
Jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense: Areses, Xavier
Subjefe del Servicio Penitenciario Bonaerense: Cáceres, Javier R.
Plana Mayor:
Directora General de Coordinación: Córdoba, Cristina
Director General de Seguridad: Méndez, Ricardo R.
Directora General de Asistencia y Tratamiento: Díaz, Norma R.
Directora General de Recursos Humanos: Fernández, Andrea
Director General de Institutos de Formación y Capacitación: Giménez Villalba, Magno - a cargo -
La Subsecretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, tiene su antecedente en la Ley de Ministerios N° 12.856 del 2002/01/30 y el Decreto N° 416 del 2002/02/28 en que fue creada con el rango de Secretaría, y estuvo a cargo del Lic. Taiana, Jorge hasta el año 2007. Sucesivamente ocuparon el cargo Carlotto, Remo (2003-2005), Binstock, Edgardo (2005-2007), Derotier de Cobacho, Sara (2007-2012), Carlotto, Guido (2012-2015) y Cantón, Santiago (2015-2019).
En el año 2020 pasó a tener rango de Subsecretaría a partir del Decreto N° 37 y por Decreto N° 76 fue designado Moreno, Matías Facundo, quien detenta el cargo hasta la actualidad.